Presentan método para hacer celdas solares transparentes

Bienvenidas sean las ventanas que doblan como generadores de electricidad

celdas-solares-transparentes-1

De cinco años a la fecha hemos visto un boom en la energía solar, ya sea en los calentadores solares que comienzan a cubrir los techos de casas en todo el mundo, las granjas solares o los aviones que utilizan el poder del sol para reducir sus costos. Pero las celdas solares no han cubierto aún todas las superficies posibles porque son particularmente feas.

Pero ahora un artículo de investigación publicado en Nature Photonics por el Laboratorio Nacional de Los Alamos, que fue fundado durante la Segunda Guerra Mundial como un lugar secreto para desarrollar el Proyecto Manhattan cuyo objetivo era desarrollar las primeras armas nucleares, se presenta una alternativa bastante interesante: ventanas que funcionan como paneles solares.

Sí, ventanas completamente transparentes hechas de nanopuntos atrapados en un polímero, algo así como un sandwich de nanomateriales. El logro aquí es la creación de un “concentrador solar de gran área” (LSC por su siglas en inglés). El LSC funciona como una antena que concentra la radiación solar hacia una celda solar mucho más pequeña, lo cual logra aumentar el poder generado. Esta celda se encuentra acoplada a los bordes del polímero.

celdas-solares-transparentes-2

Entonces, además de haber aumentado la eficiencia del sistema, esta nueva propuesta permitiría que fachadas completas generen electricidad. Imaginemos, entonces, un rascacielos cuya fachada completa (o por lo menos las áreas que reciben más luz solar durante el día) se convirtiera en un generador de electricidad, tal vez los parabrisas y ventanas de un futuro modelo de Tesla podrían, junto con una de esas baterías teóricas de grafeno, aumentar exponencialmente su rendimiento.

Utilizando un algoritmo Monte Carlo, un método no determinista, es decir un método que con una sola entrada de datos ofrece muchos resultados y cuyo resultado es impredecible, se encontró que la eficiencia del nuevo material aumentaba 100 veces, con un factor de concentración óptica de 4,4.

El método entonces promete mucho, pero hay que recordar que del artículo de investigación al articulo disponible a la venta suele haber un largo trecho.

 

Vía: fayerwayer.com

Comparte