El primer rascacielos diseñado para lograr una certificación LEED Platinum

Bank of America Tower es el tercer edificio más alto de Nueva York, después del One World Trade Center y el Empire State Building, y el quinto edificio más alto en los Estados Unidos. El Bank of America es clasificado como uno de los edificios más eficientes y amigables con la ecología en el mundo.

Este rascacielos de 1.200 pies (366 m) se encuentra ubicado en la Sexta Avenida, entre las calles 42 y 43, frente al Parque Bryanten, del distrito de Midtown de Manhattan, Nueva York, Estados Unidos.

Es la banca comercial más grande de los Estados Unidos de América en cuanto a depósitos, y la compañía más grande del mundo en su categoría.

Bank of America es un edificio que está construido en gran parte de materiales reciclados y reciclables. Su construcción está basada en un hormigón fabricado con escoria, que es un subproducto de los altos hornos. El uso de cemento de escoria reduce el daño al medio ambiente al disminuir la cantidad de cemento necesaria para la construcción, que a su vez disminuye la cantidad de gases de efecto invernadero del dióxido de carbono producido por la fabricación de cemento normal. Una tonelada de cemento producido emite alrededor de una tonelada de dióxido de carbono a la atmósfera.

El edificio cuenta con 51 ascensores para acceder a sus 58 pisos, la altura máxima del edificio incluyendo su antena es de 366 metros. Su diseño hace que la construcción sea respetuoso del medio ambiente, utilizando tecnologías como la del piso y el techo de vidrio aislante para contener el calor y aprovechar al máximo la luz natural, y un sistema automático de regulación de la luz del día. La torre también cuenta con un sistema de aguas que recoge el agua de lluvia y la reutiliza. El aire que entra al edificio se filtra, lo mismo que el aire que es explusado.

Bank of America Tower es el primer rascacielos diseñado para lograr una certificación LEED Platinum. El control de la temperatura del edificio y la producción de parte de su energía se ejecutan de una manera respetuosa al medio ambiente, lo que disminuye el consumo de energía y aumenta la transparencia. Los sensores de dióxido de carbono emiten una señal para generar un aumento de la ventilación de aire fresco cuando se detectan niveles elevados de CO2.

El sistema de refrigeración produce y almacena hielo durante las horas de menor actividad y permite que el hielo se derrita para ayudar a enfriar el edificio durante la carga máxima.

Las características del ahorro de agua en la conservación de la torre es con urinarios sin agua, que se estiman pueden salvar 8 millones de galones de agua al año y reducir las emisiones de CO2 en 144.000 libras al año (calculado con el modelo de Instituto del Pacífico de agua-aire).

Esta superestructura de 366 metros de altura y 58 plantas fue construida con materiales reciclados y cuenta con los últimos avances para conseguir la máxima eficiencia energética. Desde el reciclaje de agua de la lluvia para uso interno del edificio, hasta un novedoso sistema de almacenamiento térmico.

 

Vía ecured.cu

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