Passivhaus, una revolución en la arquitectura sustentable

Las Passivhaus son parte de una revolución en el diseño de casas: en ellas no hay corrientes de aire, ventiladores, pisos con baldosas frías… No hay necesidad de acurrucarse bajo las cobijas o de tener la calefacción prendida durante horas. De hecho, no tienen siquiera calefacción ni aire acondicionado.

Passivhaus, una revolución en la arquitectura sustentable

Passivhaus en Bessancourt, Francia, con una cubierta de bambú que mantiene el calor y paneles solares en el techo.

¿Imaginas cuánta energía gastamos en nuestros hogares diariamente? ¿Y si fuera posible reducirla al mínimo con una construcción “inteligente”? Este es justamente el fundamento de las casas Passivhaus, las cuales han proliferado en el continente europeo como una alternativa para reducir drásticamente la huella de carbono.

Estas construcciones son comunes en los países fríos de Europa, como Alemania y Suiza, donde se consumen altas cantidades de electricidad para mantener calientes los hogares. Se basan en un gran aislamiento térmico para conservar la temperatura ideal.

Passivhaus, una revolución en la arquitectura sustentable

FabLab Haus, un edificio pasivo con ventilación natural, energía inteligente, sistemas de monitoreo de temperatura, un jardín y un sistema de recolección de agua de lluvia.

Estas construcciones inteligentes se basan en un gran aislamiento térmico y un control riguroso de filtraciones con la finalidad de que el interior se mantenga caliente a pesar del frío exterior, o fresco a pesar del calor. Además, aprovechan al máximo la energía solar para mejorar la climatización. De esta forma, las Passivhaus logran reducir el consumo de energía hasta en ¡80 por ciento! Los diseños más avanzados obtienen todo el calor que necesitan con la misma cantidad de energía que se necesita para utilizar una secadora de cabello.

El primer edificio Passivhaus se construyó en Alemania en 1990. El día de hoy se estima que se han erigido alrededor de 15 mil alrededor del mundo, la mayoría en Alemania, Austria y los países escandinavos. Quizá tanta “tecnología” pueda parecer costosa, pero no lo es… estas maravillas arquitectónicas cuestan tan sólo de 5 a 7 por ciento más que las casas convencionales.

¿Las tendremos pronto en América Latina?

 

Vía: vidayestilo.terra.com.mx

Comparte