Prado Sur 250 Sustentable desde “la raíz”

El edificio obtiene la certificación LEED Gold, la cual ratifica su viabilidad y eficiencia, tanto en diseño como en construcción. Desde la concepción del diseño, se consideraron todos los elementos para que Prado Sur 250 fuera un edificio de oficinas eficiente e integrado con el entorno, de acuerdo con Francisco Abunza, director de este proyecto, el cual se coordinó en Abilia Inmobiliaria.

El pasado 6 de julio, el complejo –ubicado en la colonia Lomas de Chapultepec de la ciudad de México– obtuvo la certificación LEED en el grado Gold, que comprende una serie de categorías que deben cumplir las edificaciones para ser consideradas sustentables, entre las que destacan: aprovechamiento de agua, eficiencia energética, calidad del ambiente en interiores y selección de materiales.

Con un total de 23 mil metros cuadrados, el edificio tiene cinco niveles de oficinas y siete sótanos de estacionamiento. Con una infraestructura de estas dimensiones, ¿cómo es que se aprovechan todos los recursos para no dañar de forma negativa el entorno?

“La empresa (Abilia Inmobiliaria) está comprometida con el desarrollo sustentable y con las nuevas tecnologías; bajo esas ideas surge la iniciativa (Prado Sur 250). El resultado: un desarrollo que generó el menor impacto en construcción, que combinó materiales regionales y que está acorde con el medio ambiente, además de que no produce contaminantes adicionales de iluminación”, apunta Abunza.

Con respecto a la categoría agua, asegura, la construcción obtuvo el 100% de los créditos de la certificación LEED, sobre todo porque el ahorro es considerable en varios sentidos. “Gracias a la planta de tratamiento, ubicada en el sótano siete, toda el agua, tanto pluvial como tratada, se utiliza en los WC’s y mingitorios, así como en las torres de enfriamiento y áreas verdes”.

Llama la atención que las torres de enfriamiento son las encargadas de generar el aire acondicionado: enfrían el líquido, el cual es llevado a las oficinas para bajar la temperatura, lo que también contribuye a reducir la demanda energética. De hecho, argumenta Abaunza, la mayor cantidad de consumo eléctrico se da por los sistemas de aire acondicionado: “En este sentido, Prado Sur 250 tiene hasta un 17% de eficiencia, cuando la certificación LEED pide el 14% como mínimo”.

Además, el cristal de la fachada principal está diseñado para permitir la entrada de la luz natural, no así del calor, lo que permite bajar el uso de luminarias.

RINCONES ‘INTELIGENTES’

“Prado Sur 250 cuenta con un sistema de iluminación basado en un reloj astrológico. Nosotros establecemos en el control del edificio las áreas de uso, que ahora están proyectadas para funcionar de 8:00 de la mañana a 8:00 de la tarde; entonces la iluminación se prende y apaga automáticamente bajo ese horario, y también tomando en consideración la actual fecha del año”, expresa el representante de Abilia Inmobiliaria.  Una cosa interesante es que no existe la iluminación nocturna, la mayoría de las veces usada sólo como vedetismo en arquitectos y constructores; la noche es oscuridad y descanso para los usuarios y para las plantas. Por supuesto con el consabido ahorro energético.

Más aún, refiere, varias luminarias del complejo fueron aprobadas por la American Society of Heating, Refrigerating and Air Conditioning Engineers (ASHRAE, por sus siglas en inglés), organización que se centra en sistemas de construcción, eficiencia energética, calidad del aire en interiores y sustentabilidad.

En la fachada, la iluminación no es intensa “para no contaminar en las noches al medio ambiente”; mientras que en los interiores, se han dispuesto sensores de presencia. Abunza sostiene que, en el tema de operación, se hizo un reglamento que especifica cómo actuar dentro del edificio para que siempre esté funcionando en óptimas condiciones: “Por ejemplo, además de que se prohíbe fumar en el interior, se fomenta el uso de la bicicleta, ya que hay racks para estacionarla, así como regaderas y vestidores para los que la empleen”.

Ya en las oficinas, cuando se sobrepasan los niveles normales de bióxido de carbono, existe un proceso de ventilación automático, “lo que al final contribuye al buen desempeño de los trabajadores”.

Para la reutilización de los materiales que se produjeron durante la obra, Abilia Inmobiliaria contrató a empresas especializadas externas para que se encargaran de éstos, con lo que se logró reciclar alrededor del 60% de los residuos. Y gracias a la implementación de un plan de control de erosión, hubo poca generación de polvo.

El edificio requirió de un costo adicional de entre el 5 y el 8% con relación a una edificación normal, “ya que es necesario comprar equipos que son más eficientes, pero más caros”, dice Abunza. “El ahorro, más bien, se da en la parte operativa del edificio, en lo que tiene que ver con los servicios, principalmente en agua y luz”.

Prado Sur 250 se registró en 2009 para obtener la certificación LEED en la categoría Gold, la cual fue confirmada el pasado 6 de julio. El hecho de que el equipo de Abilia Inmobiliaria la haya pedido con antelación, obedece a que ésta vigila tanto el diseño del proyecto como la construcción del mismo.

Abunza refiere que actualmente se está buscando que el edificio esté dentro del Programa de Certificación de Edificaciones Sustentables (PCES), del Gobierno del Distrito Federal, “lo cual podría traer beneficios tanto para el propietario, en términos prediales, como para los usuarios (ahorros sobre el impuesto de la nómina)”.

Complejo vanguardista

Cinco niveles de oficinas y siete sótanos de estacionamiento (23 mil metros cuadrados en total).
Pent Garden con patio inglés.
462 cajones de estacionamiento.
Diseño arquitectónico moderno y sustentable.
Racks para estacionar bicicletas.

En concreto

La certificación LEED comprende una serie de categorías que deben cumplir los edificios para ser consideradas sustentables, entre las que destacan: aprovechamiento de agua, eficiencia energética, calidad del ambiente en interiores y selección de materiales.

Vía hometech.com.m

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