Techos verdes

Los techos verdes dan sombra, reducen el calor, acrecientan el aislamiento térmico de un edificio, ayudan a reducir las inundaciones al capturar el agua de la lluvia y mejoran la calidad de vida.

El desarrollo de construcciones en asfalto y concreto, junto a la reducción del arbolado, eleva la temperatura en la ciudad, que se convierte en un lugar menos habitable. Esos materiales capturan la radiación solar y desprenden poco a poco el calor, incluso cuando el sol se ha ocultado.

Las cubiertas verdes ayudan a paliar esta situación al absorber la humedad del medio en que se cultivan y evaporarla a través de sus hojas. El resultado es un ambiente menos caliente que reduce el consumo energético en el interior de la edificación.

Por otro lado, el techo verde funge como aislante al reducir la entrada de calor al interior de la construcción.

Efecto

De popularizarse en la ciudad, los beneficios de este tipo de jardines se extenderían más allá de cada edificación particular. Los techos verdes tienen la capacidad de reducir las inundaciones en la ciudad, dice la arquitecta y paisajista Yolanda Perdomo, profesora de la Escuela de Diseño del Caribe Naut-Balcácer (Enaba) de República Dominicana.

“Si hay más techos verdes en el centro de la ciudad, hay menos inundaciones, porque el agua no viene toda de golpe […] y da tiempo para que las alcantarillas no se saturen”, explica.

Las plantas de un jardín con árboles de bajo fuste limpian el aire contaminado.

Y no hay que obviar el efecto psicológico positivo de estar en contacto con la naturaleza, el cual aumenta si el techo o azotea se aprovecha como lugar de descanso o recreo, una idea que, según Perdomo, las empresas dominicanas deberían considerar.

Vistos tantos pros, ¿por qué no animarse con los techos verdes?

Permitir el crecimiento de vegetación en el techo o azotea de una edificación previamente preparada para ello tiene múltiples ventajas y cualquier techo de concreto, aunque no sea plano, puede convertirse en una cubierta verde. Sólo hay que asegurarse de que resista el peso del jardín y sus componentes.

Preparación

El tiempo de creación de un techo verde -también llamado cubierta vegetal, techo vivo o cubierta viva- depende del tamaño y las pretensiones que se tengan. La mayor inversión de tiempo se hace en la preparación de la superficie y el medio de siembra, una fase que puede tomar varias semanas. La siembra propiamente se lleva a cabo en un par de días.

La preparación de la superfice incluye la creación de las distintas capas que la compondrán: una membrana impermeable, una barrera antirraíces, una capa de canaletas para drenar y dirigir el agua de la lluvia y del riego, y finalmente el sustrato y la vegetación.

“El sistema requiere que cuando el agua se canalice llegue a las tuberías de desagüe general del edificio, pero no puede llegar con tierra, hojas ni nada de eso, entonces hay unas capas de piedras que son las que filtran esa agua y ya de ahí, luego de esa capa de roquitas, viene el sustrato y luego la planta”, explica Perdomo.

Especies vegetales seleccionadas

¿Qué tipo de plantas se pueden sembrar en un techo verde? “Prácticamente todas, menos bambú”, dice la arquitecta Yolanda Perdomo. El bambú, comenta, tiene raíces puntiagudas capaces de traspasar las capas que componen la cubierta vegetal, provocando grietas y filtraciones en el techo. De acuerdo con la profesora de Enaba, las plantas de un techo verde, que pueden ser incluso frutales de bajo fuste, deben tener raíces poco invasivas o que no tiendan a crecer en sentido vertical.

Las raíces horizontales crean mayor resistencia a los vientos, afirma Perdomo, quien recomienda podar las ramas antes de una tormenta o huracán para que la raíz tenga mayor dimensión que la copa y tolere el viento. Arbustos y plantas pequeñas, si se siembran unas junto a otras, no aisladas, también resisten mejor las brisas fuertes.

 

Vía listindiario.com.do

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