Torre Hearst, el primer rascacielos verde de NY

Diseñada por el arquitecto británico Sir Norman Foster, la Torre Hearst tiene el honor de ser el primer edificio certificado con el Gold LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) en la ciudad de Nueva York.

Torre Hearst

 

Lo más característico de este edificio de 182 metros de altura, formado por 46 plantas, es el diseño de su fachada en forma de diamante. Sin embargo, esta elección no es capricho de su creador sino que a través de esta construcción en diagonal se ha podido ahorrar acero y al mismo tiempo conseguir la misma rigidez y mayor luminosidad en el interior. Luz que ha ocupado muchas horas del pensamiento de los ingenieros, que han conseguido evitar el ingreso de gran parte de las radiaciones solares causantes del calor a través de los vidrios utilizados.

 

Torre Hearst

 

Con la fachada no acaba el diseño bioclimático, los materiales han sido elegidos cuidadosamente, revestimientos y adhesivos que emiten compuestos orgánicos volátiles conocidos como VOC han sido prohibidos en su construcción. El interior alberga una serie de cascadas de agua alrededor de las escaleras que colaboran en refrescar la temperatura. La superficie del suelo emitirá o absorberá el calor sin necesidad de unidades de refrigeración, ya que las tuberías llevan líquido caliente o frío, según la estación.

 

Torre Hearst - Interior

 

Los pisos superiores utilizarán equipos de aire acondicionado de alta eficiencia con sensores y ventiladores de velocidad variable, diseñados para autoajustarse según las necesidades reales. Los sensores de luz y movimiento apagan los ordenadores y las luces cuando haya suficiente luz natural o cuando los empleados se ausentan.

 

Torre Hearst

 

Otra de sus novedades se sitúa en lo más alto. Una terraza con césped concebida para recolectar el agua de lluvia, reduciendo la que se volcará en el desagüe de la ciudad y será almacenada para reemplazar el agua evaporada del sistema de aire acondicionado y utilizarla para poder regar las plantas interiores y árboles de la avenida.

 

Fuente: www.elmundo.es

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