Un laboratorio de Cambridge con certificación sustentable gana el premio Stirling de arquitectura

Un laboratorio de la Universidad inglesa de Cambridge ha ganado el premio de arquitectura Stirling, que concede el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA), que ha valorado el espacio y la belleza del edificio.

Sainsbury Laboratory, Cambridge, © Hufton + Crow

El centro de investigación lleva el nombre de Laboratorio Sainsbury, diseñado por Stanton Williams y construido cerca de los jardines botánicos de la universidad.

Este edificio competía con el Estadio Olímpico de Stratford, donde se celebraron los Juegos de Londres 2012, y con la galería de arte Hepworth, construida en la localidad de Wakefield, en el condado de West Yorkshire, norte de Inglaterra.

Según informó hoy RIBA, también competían el teatro Lírico de Belfast; el centro de cuidado de enfermos de cáncer Maggie, en la ciudad escocesa de Glasgow, y New Court, el edificio del banco Rothschild en la City de Londres (centro financiero).

Sainsbury Laboratory, Cambridge, © Hufton + Crow

Sin embargo, el laboratorio diseñado por Stanton Williams se ha llevado este premio, concedido anoche y dotado con 20 mil libras (unos 413 mil 742 pesos), indicó el instituto de arquitectos.

La arquitecta Joanna van Heyningen, que integró el jurado que eligió al ganador, calificó al laboratorio como “un edificio extraordinario”, que facilita espacio para que unos 120 expertos trabajen en el área de botánica en Cambridge.

Los investigadores “merecen el mejor espacio posible para trabajar, y esto es lo que han recibido”, dijo Van Heyningen.

“Es un edificio sublime con una luz natural extraordinaria”, agregó la arquitecta.

Sainsbury Laboratory, Cambridge, © Hufton + Crow

El coste de la construcción del laboratorio ha sido estimado en 82 millones de libras (apróximadamente un billón 696 mil 342 pesos).

Según el sitio oficial del laboratorio, el edificio es una construcción amigable con el medio ambiente por lo que obtuvo una certificación de sustentabilidad BREEAM con una calificación excelente. El edificio incorporó 1.000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos y fue diseñado para aprovechar al máximo la iluminación natural, incluso en los laboratorios. A su vez, su fachada flexible permite que los espacios de investigación puedan adaptarse y cambiar según las necesidades de los científicos.

Vía informador.com.mx

Vía ribastirlingprize.architecture.com

Comparte