Viviendas sustentables en zonas rurales gracias a las universidades

Tres universidades en Chiapas (México) están desarrollando modelos de viviendas sustentables para zonas rurales y urbanas de escasos recursos.

Podemos hablar con orgullo de lo que se está haciendo en México en cuestiones de sustentabilidad y desarrollo de comunidades marginadas. Las universidades mexicanas y algunas fundaciones han tenido un papel muy importante en estas actividades, poniendo su conocimiento al servicio de la comunidad y quienes más lo necesitan.

“La Universidad de Ciencia y Artes de Chiapas (UNICACH), por ejemplo, ya ha estado trabajando en llevar electricidad a zonas rurales a través de sistemas fotovoltaicos. Esta vez, junto a la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) emprendió un proyecto de vivienda sustentable en comunidades rurales del estado.”

A la fecha hay varias propuestas de materiales para edificar las casas con dimensiones de 10 x 20 metros, según los expertos, el tamaño ideal. Algunos convencionales como el block térmico, cemento y lámina, en combinación con materiales locales como adobe, ladrillo, teja y madera serían los elegidos para su edificación.

Viviendas sustentables en zonas rurales gracias a las universidades

La elección de estos materiales tiene que ver con los costos, así la combinación entre convencionales y locales puede abaratar la producción de estas casas pensadas para ser habitadas por gente de zonas rurales y urbanas de escasos recursos que también podrían ser adquiridas por gente de nivel medio.

El proyecto ya cuenta con algunos planos, prototipos y maquetas, basados en principios de arquitectura bioclimática, energía renovable, ecotecnologías, ecoeficiencia y producción de alimentos orgánicos para el consumo propio. Entre las propuestas se encuentran 3 para casas rurales y 2 de vivienda urbana.

“Las viviendas estarán equipadas con ecotecnologías como sistemas fotovoltáicos, estufas ecológicas, biodigestores, bombeo de agua, refrigeración, materiales térmicos, entre otros. Se prevé que el tiempo de vida útil de estas casas sea de 150 años a un costo razonable pero que integre tecnología verde.”

El proyecto no sólo se limita a la construcción de viviendas y esta es la parte más interesante. También hay una propuesta para propiciar un entorno sociocultural que impacte de manera positiva en la activación física, educación, salud, convivencia social procurando el respeto y rescate de la cultura local.

La iniciativa propuesta por la UVM inició hace tres años y ahora en colaboración con las otras dos universidades está a punto de volverse realidad. Este es un ejemplo de cómo la educación con una visión de servicio social lleva al desarrollo y crecimiento del pueblo.

Promover la cultura verde, la importancia de cuidar el medio ambiente y una mejor calidad de vida entre personas que tienen un acceso difícil a mejores condiciones es una noble labor y un gran reto para las universidades que se está tomando de la mejor manera en México.

 

Vía: veoverde.com

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